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La perla brillante

Tienda Online especializada en artículos de perlas

Te damos la bienvenida a Laperlabrillante. ¿Eres de esas personas que tiemblan ante la posibilidad de recorrer infinidad de tiendas físicas para encontrar lo que busca?¿Prefieres comprar estando en casa desde la comodidad de tu sofá?¿Buscas productos de moda o joyería con motivos de perlas? Basta de preguntas, estamos aquí para satisfacer tus deseos. Date una vuelta y ¡llévatelo todo!

Laperlabrillante, el poder de las perlas

Evidentemente somos unos locos de las perlas. Nos apasionan estas pequeñas esferas brillantes, y más aún, nos despiertan la curiosidad. ¿De dónde se obtienen?¿Cómo se forman?¿Por qué se les da tal valor hoy en día?¿Por qué ocupan una parte tan importante en la joyería? Si te has preguntado estas cosas alguna vez y eres una persona curiosa, te animamos a que descubras más sobre ellas.

Los seres humanos, utilizamos las perlas en moda y joyería, porque en nuestro interior, siempre ha ardido ese deseo de encontrar y hacerse con objetos brillantes y que nos entren por los ojos. Digamos que transmiten una energía o un poder difícil de explicar, y es que valoramos mucho la belleza y la simetría de sus formas.

¿Cómo se forman?

Pues bien, probablemente nunca habías reparado en tal cosa, pero es un acontecimiento fascinante. Se forman cuando un cuerpo extraño (como partículas de arena o piedras muy pequeñas), penetran de forma casual en el interior del cuerpo de un molusco. Éste reacciona cubriendo muy lentamente la partícula con una mezcla de cristales de carbonato cálcico, formando lo que se conoce como nácar, una sustancia de recubrimiento de la cara interna de las valvas de los moluscos. Al cabo de un período cercano a los 10 años, la partícula termina cubierta por una o más capas de nácar y acaba convertida en una perla. ¿Curioso, verdad?

El precio que alcanzará en el mercado vendrá determinado por patrones variables como la forma, brillo, color, tectura, etc.

¿Qué tipos de perlas podemos encontrar?

  • Perlas naturales: Su formación sucede como hemos mencionado en el apartado inferior. Son bastante escasas, por eso alcanzan precios tan elevados.
  • Perlas cultivadas: Se diferencian de las naturales en que éstas se forman por la introducción accidental de un elemento extraño dentro del molusco y posteriormente se forma la perla. En las cultivadas, dicho elemento es introducido por la mano del hombre. Cabe destacar que la mayoría de productos de perlas están elaborados con perlas cultivadas, dado que es mucho más fácil tener un control de producción y porque la demanda de las mismas en joyería es muy alta, algo que con las naturales sería imposible de satisfacer.
  • Perlas de imitación: No proceden de fuentes naturales, sino que están fabricadas de forma industrial. Sus precios suelen ser bajos pero obviamente, son productos con un brillo y una textura muy inferior a las anteriormente citadas. Si buscas artículos de calidad y ves precios bajos, desconfía. Asegúrate de que realmente pagas por lo que estás buscando.

Dejando de lado las categorías generales, podríamos diferenciarlas según su lugar de procedencia. Las perlas Australianas o también denominadas perlas de los mares del sur, se cultivan en países como Australia, Indonesia, Filipinas o Myanmar. Son consideradas las “perlas Reina” por su gran tamaño y por su elevada calidad. Son creadas por un molusco llamado “Pinctada Máxima”, la ostra más grande del mundo, capaz de pesar hasta 5kg y medir 35 cm de diámetro. A su vez, este descomunal bivalvo posee dos variedades: la de labios de plata y la de labios dorados, diferenciables por el color del reborde interno de la concha. El problema de estos moluscos es que unos leves cambios medioambientales pueden alterar el proceso de formación.

No obstante, suelen producir perlas de entre 9 y 28 mm, auténticas gemas de gran tamaño. ¿Por que estas ostras producen perlas tan grandes?Sencillo. A mayor tamaño, mayor tamaño serán las partículas que puedan albergar en su interior y en consecuencia, tenemos joyas verdaderamente grandes.

Las perlas de Tahití, por su parte, son otra variedad cultivada en la Polinesia francesa, en el Océano Pacífico. Son conocidas como “perlas negras”, lo que las ha hecho famosas en el mundo entero.

Las perlas de Tahití podemos encontrarlas en dos variedades: la ostra de labios negros y la madreperla panámica. Como suele pasar con los productos que generan mucho beneficio, la sobreexplotación está causando severos daños en la perpetuación de la especie.

Posee una alta demanda debido a su gran escasez, ya que las ostras encargadas de su creación tienen un rendimiento y supervivencia bajo. Cabe destacar que este molusco también es bastante grande, entre 11 y 13 cm y su peso ronda los 5-6 kg.

Las perlas de Akoya se desarrollan en el interior de una frágil ostra de cultivo llamada “Akoya-gai” en japonés. Se caracterizan por su forma redonda y su color blanco. Son cultivadas en las granjas perlíferas en las lagunas de la costas del suroeste de Japón.

En cuanto a las perlas de Mabe, cabe destacar que su significado procede de la ostra que se utiliza para la producción de esta perla, la denominada ostra “Mabe-Gai”. Poseen una forma semiesférica, lo que las hace diferentes del resto. Se ha descrito una gran variedad de formas, con tamaños que oscilan entre los 10 y 25 mm. Son de una belleza muy singular y confieren un aspecto distinguido a quien las porta.

Esperamos haberte aportado un granito de sabiduría.

De nuevo, bienvenido a Laperlabrillante y ¡un cordial saludo!